En los próximos cinco años, un 23% de españoles prevé comprar una casa

El crecimiento experimentado en el mercado de la vivienda durante los últimos meses está muy vinculado a la compraventa. De hecho, el 44% de la demanda de vivienda está relacionado con la adquisición, un porcentaje que se ha incrementado en cuatro puntos porcentuales en poco más de seis meses y que supera al mercado de la demanda de alquiler. Esto ha llevado al sector a dar un giro de 180 grados, donde la demanda se ha disparado y el interés por comprar se percibe más latente que nunca en la sociedad española.

Además de los que han comprado o están buscando para hacerlo, existe un grupo que no está en búsqueda activa de vivienda en la actualidad, pero pretende comprar en un futuro. De hecho, un 23% de los españoles que no han comprado ni intentado este año pretende hacerlo en los próximos cinco años.

El pasado mes de febrero, esta cifra era del 18%, por lo que la intención de adquirir a futuro ha crecido cinco puntos porcentuales en seis meses. Estos potenciales compradores se dividen entre los que se fijan un horizonte temporal para la adquisición de un máximo de dos años (8%) o de entre dos y cinco años (15%).

La intención de compra está protagonizada por los particulares desde 25 a 54 años, principalmente. Un 12% de los jóvenes de 25 a 34 años se plantea adquirir una vivienda en ese periodo de tiempo, mientras que en la franja de edad entre 35 y 44 años ese porcentaje es del 10% y del 9% entre los que tienen de 45 a 54 años. Para el periodo de dos a cinco años vista, sin embargo, es entre los más jóvenes donde hay un porcentaje mayor con la intención de comprar: un 29% entre los 18 y 24 años.

El perfil de los potenciales compradores de vivienda en los próximos cinco años está compuesto por más mujeres (55%) que hombres (45%). El rango edad en el que más se concentran está entre los 25 y 34 años, un 26%, aunque la media de edad es de 40 años.

En cuanto a su lugar de residencia, el 19% se localiza en Andalucía. Seguidamente, hay un 16% que vive en Madrid, un 14% en Cataluña y un 12% en la Comunidad Valenciana.

Fuente: El Economista